En 1948, la Declaración Universal de los Derechos Humanos señaló en el artículo 19º que la libertad de expresión es un derecho fundamental. Pero aun así, como pasa con muchos de los derechos, es evadido por la sociedad con regularidad.
Muchos son los medios de comunicación actuales, desde los más antiguos como el periódico hasta los más innovadores como internet. Todos ellos están dentro del umbral de la censura, pero no en el mismo grado, ya que la televisión al ser el medio de comunicación mayoritario es el más revisado, por ello la libertad de expresión en este medio está tan ausente. Internet es el medio de comunicación en el cual podemos encontrar lo que sea, sin apenas censura, ya que la red de internet es demasiado grande, llegando a traspasar fronteras y mares.

Muchos son los anuncios publicitarios de televisión que se han censurado debido a que su contenido era demasiado lascivo e indecente. ¿Pero quién decide qué se censura? Yo pienso que quienes deben de decidirlo son la mayoría de los ciudadanos, los espectadores de este contenido tan peligroso para la sociedad y no organizaciones compuestas de curas y fanáticos religiosos, ni madres y padres sobreprotectores. Ya que usualmente, quien proclama laigualdad suele ser quien a la vez la infringe.
Armani, Dolce&Gabanna, Nokia, MTV, Bacardi… Muchas son las marcas que han tenido pérdidas debido a la censura. La realización de un spot televisivo requiere tiempo, dinero y creatividad. Que censuren un trabajo de este tipo es como construir con arena el Palacio de la Moncloa y que sea derrumbado por los matones del barrio.

Todo esto es algo muy injusto siempre y cuando esta publicidad respete los límites de ética. Pero muchas veces hay una mala percepción del mensaje que transmite un medio, por ejemplo, la serie Los Simpsons ha sido muy polémica ya que sus personajes hablan de su país, EEUU, como el mejor. Esto no es ninguna desigualdad ya que los autores de esta serie lo que hacen es expresar la idiotez de la sociedad norteamericana usando el sarcasmo, y esto es todo lo contrario a lo que se denuncia.
